En OJO Censurado, N° 13,

marzo del 2008. 

 

 

   Costa Rica sería sin duda un país más grato, y patéticamente menos jocoso,  hay que reconocerlo, si muchos de sus “intelectuales” no cultivasen una turbiedad mental que forzaría al Ku Klux Klan (de aceptarse allí ‘mestizos’) a expulsarlos de sus filas por ignorantes y reaccionarios. Algunas de las modas recientes entran de lleno al esperpento. Risueñamente pintoresca es que la que elucubra sobre el terror que sentirían personalidades mundiales hoy al borde, como cualquier mortal, de su muerte biológica. El preferido, por supuesto, es Fidel Castro a quien estos opinionistas ven temblón arrepintiéndose de todo lo hecho porque pronto deberá comparecer ante el Dios que, implacable, lo juzgará por sus crímenes. Este Dios resulta de una especie de cruza profana entre el del Antiguo Testamento, un partidario republicano lector del Reader’s Digest y el primer Godzilla.

   Por supuesto los dicientes de este imaginario autosalvífico ni siquiera sospechan que el punto fue resuelto hace rato por el también cubano, Silvio Rodríguez: “Yo no sé que será el destino. Caminando fui lo que fui. Allá Dios que será divino. Yo me muero como viví”. Millones aplauden y respetan su dignidad y corean el estribillo. En Costa Rica muchos creen que “autoestima humana y nacional” es el nombre de un combo de McDonalds (las patatas fritas no se sirven precisamente por la boca).

   Otro sector hace suya una liga de las tesis de Huntington sobre la Madre de Todas las Guerras (The West against the Rest) que deberá realizar Occidente en el siglo XXI y la guerra global preventiva contra el terrorismo inventada por la administración Bush para apoderarse del mundo (ya que su economía no se lo permite). Su principal expositor nativo le agrega una motivación ‘cristiana’: “… muchos dirigentes europeos engañan a sus pueblos. Les dicen: si dejamos en paz a los terroristas, éstos dejarán de atacarnos. Rechazan la existencia de una guerra santa contra Occidente porque no quieren aceptar sus consecuencias”. El ‘visionario’ remata: “Todos los recursos de la civilización judeo-cristiana tienen que ser movilizados para enfrentar el desafío” (J. Gutiérrez Góngora: El secularismo como amenaza). Escribe en el principal medio impreso del país, La Nación. Todo el planeta Irak más destrucción nuclear. Solo así habrá Dios. Un Bush de aldea.

   En días recientes el agraciado fue Carlos Marx con la excusa de los 125 años de su muerte. Primero, la moda comentada más arriba. Su cadáver, de “profeta olvidado” ha de estar “revolcándose en la tumba” al ver al capitalismo hoy más floreciente que nunca. A continuación, la desinformación más amplia, de postgrado, inflada de soberbia. El capitalismo sería inmortal “pues el mundo –la humanidad—siempre demandará bienes y servicios, esencia --sangre vital—del capitalismo” (LN: E. Tovar: Marx: 125 años después). O sea que capitalistas fueron sacerdotes y faraones egipcios, capitalistas los romanos de la República y del Imperio, capitalistas las formaciones medievales e idénticamente capitalistas son hoy el Reino Unido y Costa Rica. El capitalismo (es decir la propiedad privada, la lógica del mercado, la relación salarial y la fetichización inherente a estos procesos, con sus concentraciones de poderes letales e impotencias también letales)  sería rasgo eterno de la naturaleza humana. Si lo fuera, el planeta hace rato ya no albergaría vida. En menos de 200 años de capitalismo financiero-industrial el planeta ya está jaqueado e ingenieros idean motores para que opulentos y sus políticos, militares y religiosos puedan huir más rápido de él. Un capitalismo de 25 siglos, como propone este costarricense (publica en el mismo medio que el general Gutiérrez Góngora), es insostenible, según previeron Marx- Engels, y hoy lo enuncia (con timidez no extraña, es un político del sistema) el Premio Nobel Al Gore.

    Lo peculiar de la ignorancia galáctica de estos opinionistas es que ni siquiera leen con atención lo que deberían ser sus biblias. The Economist, por ejemplo, Foreign Affairs o la Enciclopedia en línea Encarta. En esta última nuestro marxólogo aficionado se habría enterado de que Marx ha estado bastante grato en su tumba porque “aunque no ejerció gran influencia en vida”, su pensamiento, “análisis del sistema capitalista y teoría del materialismo histórico” es “una de las principales corrientes de la teoría política contemporánea”. Lo dice Microsoft. O sea Bill Gates, un capitalista mero mero. Sus empleados redactan que la sensibilidad de Marx forma parte, para bien o para mal, de la cultura contemporánea. Y en cuanto a previsiones, no se debe olvidar que el siglo XXI recién comienza. Y que si bien el movimiento obrero se ausenta y no incide, el planeta da muestras de fatiga y la bobería generalizada (Marx la analizó bajo la forma de una teoría del fetichismo) impide a la mayoría reaccionar sabiamente ante el carácter histórico-social de esta fatiga.

   Lo que no se revuelca en tumba alguna es que Costa Rica tiene individuos como para capitanear uno de los pelotones de choque del odio grosero que lleva al mundo a su desplome final o casi. ¡¡Con tercermundistas así, San Lenin nos pille confesados!!