Universidad Omega, N° 80,
octubre 2019.

TRENZAS SUELTAS

   En Chile, y quizás en otros espacios latinoamericanos, “soltarse las trenzas” se utiliza para referirse a alguien que perdió todo recato. “Se le soltaron las trenzas”, señala el habla. Con la nada santa ofensiva patronal y oligárquica desencadenada por el gobierno de ‘unidad nacional’ del presidente Carlos Alvarado Quesada, las trenzas (nunca en exceso firmes) de La Nación S.A. han estado alborotadas desde que la ‘solución’ del déficit fiscal fue ligado unilateralmente con el excesivo gasto público y, dentro de él, con los salarios y pensiones de sus trabajadores. Las enredadas trenzas hicieron desaparecer del todo elusión y evasión de impuestos, corrupción negligente de jerarquías funcionarias, desaprensión de los políticos, modelo de exportación centrado en tecnologías de primer mundo poco o nada encadenadas con los circuitos económicos internos, desfachatez oligárquica y neo-oligárquica, para concentrarse en la cacería unilateral de ‘bondades’ que el sistema político había concedido legalmente a los jubilados y trabajadores del sector público. Por supuesto, a cambio de algo, probablemente. Es versión del ‘juego’ democrático. El ejercicio nacionista de la cacería tiende a alcanzar niveles delirantes. Una parte del desvarío se dedica a las universidades públicas, casualmente las más importantes, y que mejores réditos tecnológicos, científicos y académicos generan al país. “¡Gastan mucho en salarios!”, se chilla, “y pensiones”, añaden las esposas de los chillones: y resuena de fondo la grabación gastada, comprada en Madrid: “¡Muera la inteligencia!”. Y, bueno, cada quien, en este mundo descreído por rapaz, escoge a sus ídolos.

   Uno de los últimos editoriales de La Nación S.A. (19/10/2019) se dedica a los estudiantes universitarios que tomaron las instalaciones del relativamente nuevo edificio de Ciencias Sociales e hicieron una pinta que señalaba “Rayamos lo nuestro”. El editorialista considera la pinta “estúpida” –escribe exactamente “la estupidez del acto”—y cree despejar la estupidez con su inteligencia: el edificio no sería de los estudiantes sino “del pueblo de Costa Rica, con cuyo sudor e impuestos se construye la infraestructura universitaria”.

   Como somos generosos (una virtud, para quienes no lo saben) vamos a regalar que el periódico La Nación S.A., sus dueños y funcionarios, sea liberal. Es más que dudoso que el adjetivo se les pueda aplicar. Los funcionarios pagados por las oligarquías y neoligarquías latinoamericanas difícilmente califican de liberales. Liberales de derecha, podrían. Fascistoides, también. Fascistas no porque la concepción fascista del mundo supone heroísmo. El liberalismo oligárquico latinoamericano es, en cambio, cobardón. Cuando ruge, es porque cree estar en despoblado.

    Ahora, entre los estudiantes que trazaron la pinta es probable que haya algunos de 18 años y mayores que eso. Y también algunos menores. Cualquiera sea su edad son o ciudadanos de Costa Rica o hijos de ciudadanos de Costa Rica o de extranjeros avecindados legalmente en Costa Rica (en cuyo caso tendrían una cédula de residencia y pagarían impuestos). En todo caso, el referido “pueblo de Costa Rica” liberal los comprende. Así que la pinta “Rayamos lo nuestro” resulta liberalmente correcta (contravención o delito tal vez, por la pintada) porque los estudiantes ciudadanos son parte del pueblo de Costa Rica.

   
   Ignoro cuál será el calificativo para quien califica de “estúpido” a quien no lo es. Elijamos, de los vocablos suaves, “ganso”. Quien escribió el editorial califica de ‘ganso’ y su texto de ‘gansada’. La estrepitosa gansada se deriva de unas trenzas sueltas. Y la ruidosa gansada y las trenzas sueltas se siguen de la arrogancia de quien se cree, gracias a socialcristianos y pacistas de derecha patronal, dueño del país y de sus ciudadanos. Quien se estima a sí mismo dueño absoluto de la realidad a veces no paga los impuestos que debe y casi siempre vomita gansadas. Cuando no lo hace es porque dormido, ronca. La Nación S.A. no es idiota. Es lo que puede, que es mucho peor.

   En el extremo sur, otro ganso se agrega a las peoradas. Su presidente, un recontra multimillonario, legal, desde luego, Sebastián Piñera, tras una reunión con el General de Ejército Javier Iturriaga, declara, trémulo: “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni nadie y que está dispuesta a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”. El uso de la violencia y la delincuencia sin ningún límite la utilizó el aparato militar chileno dirigido por Augusto Pinochet durante 17 años contra la ciudadanía popular mayoritariamente desarmada. El multimillonario presidente desea ahora que su nuevo carnal militar, el general Iturriaga, siga los pasos del terror de Estado de esos 17 años. Hoy no hay “comunistas”. La URSS no existe. La ciudadanía se alza y con violencia por el alto costo de la vida, los bajísimos salarios, la paupérrima educación pública, el inexistente servicio de salud para todos, el endeudamiento familiar inevitable, la estafa de las pensiones tras una existencia de trabajo. Todo para la gula de los millonarios y sus sirvientes. Nada para la mayoría, excepto el desprecio y la risotada. Y el presidente hablando de guerra para desatar una nueva marejada de terror de Estado. Ganso temible éste. Por acción u omisión lo produjimos entre todos los chilenos. Deseamos le tiemble la voz al presidente Piñera para que desde su inexistente alma llame a un diálogo nacional en el que él permanecerá callado y obedecerá lo que la mayoría resuelva. Por ejemplo, que se vaya.
____________________________________

Conversación

Rebeca, Lautaro (Chile, Costa Rica).- Piñera leyó su artículo. Llamó a un diálogo nacional. Nosotros somos chilenos pero vivimos acá.

HG.- Nadie lee mis artículos. Solo ustedes. Yo también leí esta mañana la noticia del llamado. Ocurre que el presidente tiene asesores y tienen que haberle hecho notar que con la historia reciente de Chile  y sus fuerzas armadas criminales lo que había dicho sonaba a barbaridad. Entonces trata de enmendarla. Pero de repente se da el diálogo y se abren espacios en Chile para una nueva educación pública y salud y empleo pagado de modo que alcance para que todas las familias experimenten dignidad. Por supuesto esto tardaría un poco. Pero dar algunos pasos en relación con metas como las indicadas fortalecería la esperanza de muchos. Gracias por escribir.

Pablo (Costa Rica).- ¿Chile es el país latinoamericano que peor distribuye la riqueza?

HG.- No. Tengo a la vista un informe amplio del Banco Mundial (Taking on inequality, del 2013)) sobre desigualdad y por encima de Chile en el coeficiente Gini están Honduras, Colombia, Brasil, Panamá y Haití, todos ellos arriba del 0,500 (la mejor cifra es 0,0 y la peor 1,00) y Haití arriba del 0,600. En el grupo de los 10 países del mundo que peor distribuyen su riqueza figuran 8 del área latinoamericana y caribeña: Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Haití, Honduras, México, y Panamá. La peor cifra de Costa Rica ha sido 0, 519, el año 2002. Lo ha bajado a 0,483. Su mejor cifra reciente es de 1990: 0,453.

Rebeca, Lautaro.- Siguen las mejores noticias. El presidente Piñera anunció un aumento del 20% a la pensión universal básica, congelamiento de las tarifas de electricidad y legislar en salud para que traten los problemas derivados de enfermedades catastróficas. Además pidió perdón por su falta de visión para comprender el amplio estallido social de la población.

HG.- Sin duda son mejores noticias. Pero no van a borrar los muertos por la represión militar y policial ni el peligro de quienes se mantienen protestando porque el estado de emergencia y el toque de queda se mantienen. El toque de queda facilita los abusos de la represión. También leo que se ha dado diálogo político y que sectores están demandando una nueva legislación tributaria supongo que para que quienes más tienen paguen más y se financien servicios sociales. Espero que dentro de 30 años no se den situaciones parecidas en Costa Rica y que su población no tenga que alzarse porque el país que hoy se quiere construir se parece al Chile que construyó Pinochet. Lo de Chile es una derrota para La Nación S.A. y los sectores costarricenses que aplauden su línea ‘informativa’ y de opinión. Aunque sea después de medio siglo los pueblos explotan. Lo siento por los nuevos mártires que se están produciendo. Y por sus familias. Y deseo que Costa Rica no recorra el camino que finaliza y se nutre con explosiones sociales y más muertes populares.

Sergio, Uriel, Manfred (Costa Rica).- ¿No resulta algo neurótica su obsesión con el periódico La Nación?

HG.- Para nada. Ocurre que en Costa Rica el único partido permanente es este periódico. Si se fijan al día de hoy no existe manifestación ninguna de partido alguno sobre la situación de Nicaragua o Venezuela o el intento de la Ministra  de Hacienda de disponer inconstitucionalmente de los presupuestos de las universidades públicas. Personalidades se han pronunciado, pero los partidos no. La Nación S.A. en cambio calificó primero a los estudiantes de estas universidades, o a grupos de ellos, de “estúpidos” y hoy (23/10/2019) su algo despechado editorial busca enfrentar a estos estudiantes con los rectores y quienes reciben salarios en las universidades. Los partidos resultan inexistentes en este país, excepto para los períodos electorales. Ahí hasta delitos cometen. Costa Rica, su población, se comporta como un país curioso: se ufana de su régimen democrático (algunos lo califican de centenario olvidando que hubo una guerra civil en 1948), pero este régimen carece de partidos políticos permanentes y también de ciudadanía. Sociedad civil hay. Lo que no existe, o resulta muy flaca, es la ciudadanía. Si no existen partidos ni ciudadanía no hay tampoco régimen democrático moderno. Si existiesen, estaría hablando de ellos y no del periódico.

_________________________________