Semanario Universidad,
N° 1721, julio 2007. 
 

 

 


    El estupor, irritación y vergüenza ajena de la mayoría de costarricenses ante la decisión de cinco funcionarios de la Sala IV de declarar la “constitucional integral” (sic, La Nación S.A., p.4A, 4/07/07) de un TLC de Costa Rica con Estados Unidos y Estaditos afines ha impedido prestar atención a que los briosos susodichos incorporaron en su dictamen otros asuntos que resultan obligatorios para los costarricenses. Sobre estas cosas, sentenció el grupo, ya “no habrá de piña”.


   Los asuntos son: se declara improcedente cualquier queja contra la Municipalidad de Tibás la que debe ser coreada por sus usuarios como la más eficaz del orbe. Se desecha toda duda sobre el cometido de los árbitros durante el torneo denominado Golden Cup (los funcionarios no lograron traducirla del inglés). Sin contradicción, se declara jurídicamente irreprochable el desempeño futbolero de la selección de Costa Rica en el torneo. La eliminación se siguió de fallas arbitrales.


   Se conoce como legítima e incontestable en los tribunales la aparición de la Virgen de Los Ángeles a Rodrigo Arias en su casa de habitación por la madrugada/sin testigos y a quien reveló  que el TLC era apoyado por su Hijo. La Virgen aplaudió aplicar a colombianos la guerra global preventiva contra sicarios y solicitó orar con fervor por el retorno del PLUSC al dominio de la vida pública en este valle de lágrimas.


   Los funcionarios resolvieron asimismo que El Chinamo de Canal 7 era de audiencia forzosa y de conocimiento obligatorio para liceanos que rinden bachillerato excepto para aquellos en cuyas casas no existe televisor o está chocho (véase el celo de los ‘magistrados’ por derechos humanos). A estos últimos se les dotará con dichos de Porcionzón editados por la Sala IV. El estudiante deberá contener la risa en uno de cada tres chistes y soltar la carcajada en los restantes.


   En asuntos internacionales, los cinco de la fama determinaron nula cualquier duda en la invocación de la existencia de armas de destrucción masiva (nucleares, químicas, Estrella de la Muerte, TLC con Estados Unidos y otras) para invadir a Irak y asesinar a su población. “Las armas”, afirma su resolución, “no han sido encontradas, pero ahí están”. También declararon improcedente el cuestionamiento del talento artístico de Paris Hilton. Valoran se la debe admirar como a una nueva Leonardo (escribieron Leonarda) da Vinci.


    En el apartado central, determinan como religiosa y sacramental (o sea moralmente debida y jurídicamente vinculante) la extensión de la tesis del Maestro Constitucional Rubén Hernández Valle de que un óptimo Estado de derecho es el que concentra poder personal discrecional sin ninguna distorsión institucional contralora (menos ciudadana) de modo que las cosas “se resuelvan con celeridad” (LN, 1/07/07). El spot de Hernán Medford sobre el TLC se considera de Derecho natural.


   Cuatro de los firmantes acuñaron al pie de las resoluciones: “Ya que la hicimos negra, hagámosla trompuda”. Uno, hombre o mujer, iguales para el caso, estimando sexi/racista la cuña, salvó su voto y garabateó, púdico: “Pa’ eso tenemos mandato”.