Universidad Omega, N° 13,
marzo 2016.
 

 

   Los Papeles de Panamá, una publicación acerca de las potencialidades de legalidad e ilegalidad (y en menor medida de licitud e ilicitud) que ofrece la organización bancaria internacional a quienes se sirven con gran cuchara en el mundo de los negocios (¿existe otro?), fueron resueltos sin siquiera un ademán por el Presidente Putin: “Operaciones legales”, observó, “Nada que comentar”. Le preguntaron ya que en las listas de aprovechados no aparece él, pero sí personalidades que le son próximas. La respuesta de Putin debería gustar a los costarricenses, porque coincide con la posición informativa y editorial que asumió La Nación S.A., el principal medio impreso del país. El servicio de banca offshore (deslocalizada), puede utilizarse para contratar servicios legales o ilegales. Como es sabido, ninguna empresa o empresario costarricense, o que opere en el país, cometería jamás-nunca una acción ilegal. Y si, excepción o aberración, alguno o alguna incurriera en abuso tendrá que demostrarse en los tribunales. Estos últimos, al menos en Costa Rica, se ajustan estrictamente a Derecho. Si existe delito, se investiga a fondo, se recaba prueba más que suficiente para probarlo y los jueces fallan pronto y con rectitud cada caso. Por algo Costa Rica es la sociedad más feliz del mundo.

   No resulta en exceso curioso que el Presidente Obama disienta de Putin y también de su asociada costarricense, La Nación S.A. y sus funcionarios. Para Obama, hasta hoy una personalidad decente como Presidente de EUA, con independencia de sus fracasos y logros, los Papeles de Panamá confirman que hoy “Muchas maniobras fiscales son legales”. Legales, pero no lícitas. No resultan lícitas porque buscan evadir responsabilidades sociales (pagar los impuestos debidos para que un Gobierno atienda problemas de salud o educación de la población, por ejemplo) o lavan dinero del crimen organizado o contribuyen a financiar lo que EUA considera “terrorismo” internacional.

    Que Obama lleva mucha o toda la razón lo muestran otras personalidades decentes, en el sentido de sentir algún pudor, o casi, en diversos lugares del mundo. El Primer Ministro de Islandia, Sigmundur David Gunnlaugsson, comprometido por los servicios financieros offshore, renunció a su cargo aunque no sin prometer caos político. Entiendo Gunnlaugsson está suscrito a La Nación S.A. David Cameron, Primer Ministro inglés, “aclaró” varias veces que él y su esposa no evaden impuestos y que el sinvergüenza fue su señor padre. Los ingleses no le creen demasiado porque The Guardian publicó información respecto a que Cameron padre buscó asesoramiento legal sobre los mejores paraísos fiscales para transferir fondos y eludir la hacienda británica. Ahí sigue el Primer Ministro diciendo que fue Teté.

   En Costa Rica los Papeles de Panamá tuvieron un alcance esperado pero no por ello menos gracioso. Ya dijimos que La Nación S.A. buscó entrarles por el lado de ‘las offshore pueden utilizarse o por caballeros o por sinvergüenzas’. No dice que en ambos casos facilitan evadir impuestos, aunque las causas para este efecto sean diversas. Hasta aquí, normal para los Putin’s Friends. Pero La Nación S.A. quiso aprovechar la oportunidad para dictar además cátedra de periodismo. Como fue el Semanario Universidad el que reprodujo los Papeles…, La Nación S.A. alega que la publicación no respetó valores informativos. El artículo más jocoso al respecto pertenece a su Faraón, antes conocido como Director del medio, el señor Armando González. En su actual columna dominical obligatoria alega don Fara que el Semanario “Tuvo los documentos en sus manos durante cinco meses, pero según confesó (lenguaje de abogado o torturador), esperó hasta poco antes de su edición para consultar a las personas locales aludidas (…). Poco importaba la versión de los aludidos” (17/04/2016). ¡La Nación S.A. exigiendo versión de los aludidos, tras contratar como gacetillero a Otto Guevara, y publicar sus datos como piedra santa!  O tras el desenfreno de sus publicaciones contra el Gobierno de Venezuela. ¿Qué dirá su “Macho Coca”?

   El Faraón termina con una que no quiere sonar amenaza. Como los Rectores de universidades públicas se pronunciaron sobre las sinvergüenzadas legales e ilegales expuestas por los Papeles de Panamá, les reclama “sopesar la calidad del Semanario”. Cuando el periódico de la UCR, no de los rectores, presentó el “Memorándum del miedo” (2007), La Nación S.A. chilló que esa publicación constituía delito. En ese pasado reciente esta anti informadora aún no se ‘modernizaba’ como faraonato. Tenaz la señora.
________________________